Lo esencial antes de ir
La Sima de las Cotorras es un hundimiento circular de más de 160 metros de diámetro y 140 de profundidad en medio de la selva, en Ocozocoautla de Espinosa, a una hora de Tuxtla Gutiérrez. Es famosa por el espectáculo de cientos de cotorras verdes que salen en espiral al amanecer y regresan al atardecer, y se visita a través de un centro ecoturístico comunitario.
¿Cómo se visita la Sima de las Cotorras?
El vuelo de las cotorras
Dos veces al día la sima cobra vida: al amanecer, las cotorras salen del fondo en una espiral ascendente, y al atardecer regresan en grupos a refugiarse en sus paredes. Se observa desde los miradores del borde, y es también el mejor momento para la fotografía.
Senderos y pinturas rupestres
Los senderos recorren el borde de la sima entre vegetación selvática, con avistamiento de aves, insectos y mamíferos. En las paredes interiores se conservan pinturas rupestres y petrograbados que dan al lugar un valor arqueológico además del natural.
Rappel al interior
Para los más aventureros, es posible descender en rappel hasta el fondo — unos 140 metros — y descubrir el ecosistema oculto entre las paredes de roca. La actividad se realiza con los operadores del propio centro ecoturístico.
El centro ecoturístico
El acceso, los senderos y los servicios corren a cargo de la comunidad. En el comedor puedes probar platillos típicos de la región, como carne asada y tortillas hechas a mano.
¿Por qué visitarla?
Pocas veces coinciden así la naturaleza y la historia: un abismo en plena selva, una colonia de cotorras que lo convierte en espectáculo dos veces al día y arte rupestre en sus paredes. Si tu ruta pasa por Tuxtla Gutiérrez, vale el madrugón.




