Lo esencial antes de ir
A orillas del Grijalva y a solo 15 minutos de Tuxtla Gutiérrez, Chiapa de Corzo es Pueblo Mágico, puerta de embarque al Cañón del Sumidero y una de las ciudades más antiguas de Chiapas: fundada en 1528, conserva calles empedradas, plazas vivas y una tradición — la Fiesta Grande y sus Parachicos — reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
¿Qué hacer en Chiapa de Corzo?
El centro histórico y La Pila
La fuente de ladrillo rojo del siglo XVI, de estilo mudéjar, es el símbolo de la ciudad. Alrededor: el zócalo con su corredor artesanal — la laca chiapaneca es la compra clásica —, el Exconvento de Santo Domingo con su museo, y la Iglesia de San Sebastián, uno de los templos más antiguos del estado.
El embarcadero al Cañón del Sumidero
Del malecón salen las lanchas que recorren el cañón: paredes de hasta mil metros, cuevas y fauna silvestre. Es la razón por la que muchos llegan a Chiapa de Corzo — y la razón por la que conviene quedarse unas horas más.
La mesa chiapacorceña
Cochito horneado, pepita con tasajo, pozol de cacao y la tradicional sopa de pan. La gastronomía local es motivo de viaje por sí sola.
La Fiesta Grande y los Parachicos
Cada enero, las calles se llenan con las danzas de los Parachicos, máscaras talladas y música que la UNESCO reconoció como patrimonio de la humanidad. Si tu viaje coincide, es el mejor momento del año para conocer la ciudad.
¿Por qué visitarla?
Porque en pocos lugares coinciden así historia colonial, tradición viva, gastronomía y el acceso a una maravilla natural. Chiapa de Corzo no es una escala: es un destino.





