Lo esencial antes de ir
A 30 minutos de Tuxtla Gutiérrez, en el municipio de Chiapa de Corzo, la cascada El Chorreadero hace algo poco común: el agua brota directamente de una cueva y baja en una escalera de pozas y caídas cristalinas rodeadas de selva. Es el escape rápido favorito para nadar y pasar el día lejos del bullicio.
¿Cómo se visita El Chorreadero?
Las pozas y la cascada
Las caídas forman una serie de pozas escalonadas de agua fresca color turquesa, ideales para nadar o simplemente remojarse mirando la selva. Hay rincones para todos: desde la poza más concurrida hasta remansos tranquilos.
La cueva
La cascada nace de una cueva que puede explorarse con guías especializados: túneles, río subterráneo y formaciones de piedra que convierten el paseo en espeleísmo ligero. Es la cara de aventura del Chorreadero.
Día de campo
El área cuenta con espacios de sombra y mesas para picnic, lo que lo hace un plan redondo en familia o con amigos: agua, comida y selva en un mismo lugar.
¿Por qué visitarla?
Porque es naturaleza pura a media hora de la capital: la escapada más sencilla para refrescarse, y con una cueva que le da un giro de aventura a un día de pozas.




