En el corazón de la selva chiapaneca, emerge una ciudad llena de misterio, belleza y legado: Palenque , uno de los destinos más fascinantes de México. Aquí, las ruinas mayas se funden con la naturaleza , creando un paisaje mágico donde cada piedra, cada hoja y cada sonido parece contar una historia milenaria.
La gran ciudad maya Patrimonio de la Humanidad: el Templo de las Inscripciones, la tumba de Pakal y el Palacio emergiendo de la selva, a 8 km del centro de Palenque.
Santuario de conservación a 5 minutos de las ruinas: jaguares y tapires rescatados, paseo por humedales y la liberación de guacamayas rojas a la selva.
La antesala de las ruinas: la réplica de la tumba de Pakal, jade y relieves originales en el museo que honra a su descubridor. Cierra los lunes.
La cortina de 35 metros que cae sobre una poza de selva, con sendero por detrás de la cascada y una cueva con arroyo subterráneo. A 20 km de Palenque.
La escalera turquesa de Chiapas: cascadas y pozas escalonadas para nadar, miradores y comedores junto al río, a 64 km de Palenque.
Cinco niveles de cascadas turquesa con toboganes naturales, administrados por la comunidad indígena de Roberto Barrios. La alternativa tranquila a Agua Azul.
La cascada secreta del circuito de Palenque: una poza cristalina en plena selva, sin multitudes, a 30 km rumbo a la frontera.
La acrópolis de siete plataformas del rival militar de Palenque, en el valle de Ocosingo — con la vista arqueológica más espectacular de Chiapas y sin multitudes.