Lo esencial antes de ir
Palenque es una de las ciudades mayas más importantes de Mesoamérica y Patrimonio de la Humanidad desde 1987. Entre los siglos V y IX fue centro político y religioso clave, y hoy sus templos emergen de la selva del Parque Nacional Palenque, a 8 kilómetros del centro de la ciudad. Aquí se descubrió la tumba del rey Pakal, uno de los hallazgos mayores de la arqueología americana.
¿Qué ver en la zona arqueológica?
El Templo de las Inscripciones
La pirámide más célebre del sitio: en su interior se encontró la tumba de Pakal el Grande con su máscara de jade. Sus jeroglíficos son una de las claves para entender la historia maya.
El Palacio
Un complejo de patios, pasadizos y crujías coronado por una torre — única en la arquitectura maya — que domina el conjunto y la selva alrededor.
El Grupo de la Cruz
Los templos del Sol, de la Cruz y de la Cruz Foliada narran en sus relieves la mitología de la ciudad y la legitimidad de sus gobernantes.
El juego de pelota y el acueducto
La cancha ritual y el sistema hidráulico — con los llamados Baños de la Reina — muestran la ingeniería sofisticada con la que Palenque domó a la selva.
¿Por qué visitarla?
Porque caminar entre sus templos rodeados de selva es viajar al esplendor del mundo maya clásico. Es el motivo del viaje a Palenque; todo lo demás se organiza alrededor.





